México es una nación pluricultural, multiétnica y
plurilingüe, su patrimonio arqueológico, histórico, artístico y
etnológico constituye un elemento fundamental de su identidad, sin
embargo, las acciones que desarrolla el Gobierno de la República para
su investigación, conservación y difusión son importantes pero
insuficientes, lo cual ha generado una legítima preocupación cada vez
mayor de los gobiernos de los estados en asumir su responsabilidad en
proteger, conservar y dignificar el extenso y rico patrimonio cultural
que poseen.
México también se ha distinguido a nivel
internacional, por ser un país que ha respondido oportunamente a los
acuerdos y disposiciones que en materia de investigación y conservación
del patrimonio cultural se han logrado suscribir en diversas reuniones
convocadas por los organismos rectores que existen a nivel mundial,
ejemplos importantes sobre lo anterior han sido las reuniones de Atenas
en 1931, de Venecia en 1964 y de México en 1976.*
Hoy más que nunca, el patrimonio cultural de México
debe protegerse y conservarse ante los procesos de globalización económica
y cultural que, día con día, se profundizan más y ocupan un lugar
importante e insoslayable en la agenda para el desarrollo de las
naciones. Investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural de México
es y debe seguir siendo un asunto de interés público y nacional, el
papel rector de Estado es básico y no se discute, considerando que las
nuevas estrategias que instrumenta para su desarrollo deben contemplar
la participación activa y comprometida de los gobiernos de los estados
y los municipios, de la iniciativa privada local y nacional, de las
instituciones de educación superior y, por supuesto, de la sociedad
civil en sus diversas formas de organización tradicional y/o legalmente
constituidas.
Participar todos en esta estratégica y noble tarea
de proteger y dignificar el patrimonio cultural, no ha sido una tarea fácil,
ya que los recursos económicos con que se cuenta para ello no han sido
suficientes, en el contexto de un país que tiene como prioridad atender
el rezago histórico que padece en materia de bienestar social. Sin
embargo, lo anterior no debe constituir un pretexto para detener la
construcción del camino abierto que durante años el gobierno y sus
instituciones han desarrollado en este ámbito de la política cultural.
Con base en lo anterior, se propone un concepto teórico-metodológico
y de ejecución práctica que puede coadyuvar directamente en el
desarrollo sustentable en la investigación, conservación, restauración
y difusión del patrimonio cultural de México. En este caso, cuando se
habla de desarrollo sustentable, debe entenderse, en primer lugar, como
un proceso que reúne un conjunto de acciones que garantizan que las
ideas se concreticen en hechos consumados; en segundo lugar, que se
establezca una relación armónica entre las tareas de conservación del
patrimonio cultural, la protección del medio ambiente y el desarrollo
económico-social de la población objetivo poseedora de dicho
patrimonio y, en tercer lugar, tomando en cuenta los resultados exitosos
obtenidos en diversos países, principalmente europeos, de la relación
fructífera que ha tenido la actividad turística con el patrimonio
cultural, el desarrollo sustentable también debe entenderse como sinónimo
de autosuficiencia, en este caso, se tiene la convicción de que la
relación patrimonio cultural-turismo constituye una acción
autofinanciable.
Conservar por conservar no tiene sentido, es por ello
que las tendencias actuales que promueven la dignificación del
patrimonio cultural, proponen que toda acción de conservación debe
llevar implícita una acción de mantenimiento, sin ello la conservación
sería una tarea infructuosa, una inversión que nadie conscientemente
está dispuesto a realizar.
El concepto teórico-metodológico y de ejecución práctica
que se propone se conoce con el nombre de ECOMUSEO TERRITORIAL
COMUNITARIO, concepto que nace y se profundiza en el ámbito del
quehacer museológico internacional, siendo los museólogos Georges
Henri Riviére y Hugues de Varine dos importantes fundadores de la
ecomuseología a nivel mundial. En México, desde los años setentas,
los museógrafos Mario Vázquez e Iker Larrauri inician proyectos
experimentales de museología social, surgiendo a partir de ello un gran
movimiento que configura a nivel nacional el ahora conocido MUSEO
COMUNITARIO. Se puede afirmar de manera simbólica que, Francia aportó
la dimensión espacial y México la dimensión social que nutre la
praxis actual del movimiento de la nueva museología que representa el
Ecomuseo Territorial Comunitario.
TEORÍA Y MÉTODO
DEL ECOMUSEO TERRITORIAL COMUNITARIO.
El Ecomuseo Territorial Comunitario (E.T.C.), está
constituido por tres esferas íntimamente relacionadas que forman una
intersección básica, de donde se deriva toda la concepción teórica y
metodológica del E.T.C. Las tres esferas son: 1. El Patrimonio
Cultural. 2. El Medio Ambiente y, 3. La Estructura Económica-Productiva.
El Ecomuseo
Territorial Comunitario va entender a la CULTURA como el conjunto de
formas singulares que presentan los fenómenos económicos, políticos y
sociales, tangibles e intangibles, de un grupo social, pueblo,
comunidad, región o nación en un tiempo y espacio determinado. Se
puede afirmar que el patrimonio constituye la herencia, el legado que
una generación proporciona a las siguientes, ese conjunto de creencias,
costumbres, formas de pensar, idioma, edificios, manifestaciones artísticas,
tecnologías, productos artesanales e industriales y, en general, la
forma de vida que se deriva de la relación dialéctica existente entre
la base económica y la superestructura ideológica de un pueblo históricamente
determinado.
El proceso de planeación y organización social que
exige el Ecomuseo Territorial
Comunitario, lleva intrínseco un planteamiento metodológico cuyos
conceptos y categorías fundamentales tienen que ver directamente con la
participación y autogestión comunitaria, sin ello, se estaría
reproduciendo experiencias que no tienen sentido en el contexto que
caracteriza a una sociedad como la mexicana. Estos conceptos y categorías
son la "investigación participativa", "cultura
popular", "formación regional", "historia
matria", "desarrollo sustentable" y "nueva museología".
PATRIMONIO
CULTURAL Y TURISMO EN NAYARIT
Nayarit es un estado con muchas posibilidades para la
siembra del concepto de Ecomuseo
Territorial Comunitario, actualmente se han iniciado los trabajos
correspondientes a los Ecomuseos de la Isla de Mexcaltitán, de la Zona
de Monumentos Históricos de Bellavista, de la Comunidad Cora de Santa
Teresa de El Nayar, del Santuario de Petroglífos de Alta Vista,
Compostela, de la Zona de Petroglifos de Coamiles, Tuxpan y, del Centro
Histórico de Tepic. En todos estos proyectos el turismo como actividad
económica cumplirá un papel fundamental, desde su diseño y planeación
hasta su ejecución y funcionamiento.
Por ello, es importante concebir un Fondo Especial de
financiamiento donde estén participando activamente los tres niveles de
gobierno, la iniciativa privada y la sociedad civil organizada.
En síntesis, estamos convencidos que este
planteamiento debe analizarse, discutirse y tomar las decisiones
correspondientes para que no se convierta en una experiencia aislada,
sino una alternativa real para proteger, conservar y difundir el
patrimonio cultural de México, al mismo tiempo garantizar el
mejoramiento de la calidad de vida de la población en su conjunto.